Las Startups, como empresas de un marcado carácter tecnológico, deben tener un especial cuidado con la ciberseguridad de su proyecto. No solo por las posibles copias o filtrados de información, que de por sí supondrían un daño grave a la empresa, sino también por la proliferación de las estafas digitales, que ven en los pequeños negocios que no pueden invertir en ciberseguridad, su principal nicho de víctimas.
En los últimos años el incremento de los ciberdelitos ha sido apabullante, se calcula que durante la pandemia se incrementaron más de un 32%; y de los delitos cometidos en la red, la estafa representa más del 80%. Evidentemente, los ataques frente a las empresas son distintas que a los particulares, y sus armas para defenderse también los son.
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